¿Estás preparada para la perimenopausia?

¿La peri… qué?, te estarás preguntando. No sois pocas las mujeres de más de 40 años que aún no os habéis cruzado con esta palabra, y mucho menos que sepáis qué significa, qué implica y cómo prepararse para que no os pille por sorpresa.

¿La peri… qué?, te estarás preguntando. No sois pocas las mujeres de más de 40 años que aún no os habéis cruzado con esta palabra, y mucho menos que sepáis qué significa, qué implica y cómo prepararse para que no os pille por sorpresa.
Como Educadora en Menopausia, mi objetivo es que la información básica y fundamental sobre este gran desconocido llegue a cada mujer antes de verse catapultada a esta primera etapa de la transición menopáusica. Muchas intentan sobrevivir como pueden, muchas veces solas y desconcertadas. Y es que la perimenopausia es un gran cambio para el que nadie nos ha preparado… hasta ahora.
Este es un caso claro de “saber es poder”. Si sabes qué esperar, cómo prepararte y cuentas con recursos y herramientas, podrás navegar este mar (a veces turbulento) de la mejor forma posible. La mejor menopausia la vive la mujer informada y empoderada.

¿Qué es la perimenopausia?

La perimenopausia es la fase previa a la llegada de la menopausia. “Peri” significa “alrededor de”, y esta etapa marca el inicio del cese de la función ovárica. Suele comenzar en algún momento de la década de los 40, aunque puede hacerlo antes o después, y su duración varía, con una media de entre 4 y 8 años… ¡mucho más de lo que la mayoría imagina!

Durante esta fase, los ovarios comienzan a funcionar de manera menos regular. Esto se traduce en fluctuaciones hormonales —en especial del estrógeno y la progesterona— que pueden variar incluso dentro del mismo día. Estas hormonas son claves, no solo para el ciclo menstrual, sino también para múltiples funciones a nivel físico, mental y emocional.

El cuerpo, que busca siempre el equilibrio, se ve afectado por estos altibajos. Por eso, en esta etapa pueden aparecer síntomas en tres niveles: físico, emocional y cognitivo.


Mucho más que un sofoco

Entre los signos más comunes del inicio de la perimenopausia están:

  • Cambios en la regularidad y flujo del ciclo menstrual
  • Trastornos del sueño
  • Problemas cognitivos (dificultad para concentrarse, olvidar cosas)
  • Cambios de humor
  • Fatiga física y mental

Pero los síntomas pueden ser muy variados y no todas las mujeres los experimentan igual. Además de los anteriores, también pueden aparecer ansiedad, sofocos, sudores nocturnos, sequedad (en la piel, ojos, cabello, zona vaginal), molestias urinarias, problemas digestivos, dolores articulares o una bajada del deseo sexual.

Todo esto responde a la disminución progresiva de estrógenos, la hormona “maestra” del cuerpo femenino. Sus niveles influyen en procesos neurológicos, inmunológicos, metabólicos y emocionales. Por eso sus fluctuaciones tienen un impacto que va mucho más allá del sistema reproductivo.

Reconocer esta diversidad de síntomas es clave para actuar desde la calma, identificar señales, buscar ayuda si es necesario y no sentirte sola en la experiencia.


A bordo de una montaña rusa

Comprender lo que está ocurriendo te ayuda a anticiparte y no vivir la perimenopausia como una montaña rusa desconcertante.

Imagina que empiezas a sentirte distinta: más cansada, con ansiedad ante situaciones que antes gestionabas sin problema, duermes mal, estás más lenta mentalmente y dudas de tu capacidad laboral. A la vez, notas cambios en tu cuerpo —piel, pelo, peso— y te cuesta hacer ejercicio. Y encima, como suele pasar, sigues con mil responsabilidades a cuestas.

Todo esto te puede arrastrar a una espiral difícil de romper si no sabes lo que está pasando.
Un 85% de las mujeres experimenta síntomas en esta etapa, y para un 30% tienen un impacto real en su calidad de vida.

En España, somos 8 millones de mujeres transitando la perimenopausia o la menopausia. Ya va siendo hora de que sepamos con claridad qué está ocurriendo en nuestros cuerpos.


Cómo equiparte para la perimenopausia

La buena noticia es que estamos viviendo un cambio de paradigma. Empieza a romperse el tabú, se normaliza la conversación y se derriban mitos. Esta transición, que atraviesan todas las mujeres longevas del mundo, puede vivirse de forma más informada, acompañada y respetuosa. Y recuerda: esta etapa dura, de media, un tercio de nuestras vidas.

1. Edúcate

Informarte es cuidarte. Comprender los cambios te ayuda a tomar decisiones con más seguridad. Hoy existen muchos recursos de calidad: libros, redes sociales de profesionales, podcasts, charlas y talleres.
Busca fuentes fiables y con las que conectes. Estar bien informada no es alarmarse, es empoderarse.

2. Cuídate

El estilo de vida influye mucho en cómo vives esta etapa. Los buenos hábitos te ayudan ahora, pero también protegen tu salud futura.

Alimentación: Apuesta por una dieta rica en vegetales, fibra, proteínas de calidad y grasas saludables. Olvida las dietas restrictivas: piensa en sumar nutrientes, no en restar.

Movimiento: El ejercicio mejora el ánimo, protege los huesos y ayuda a dormir. Lo ideal es combinar cardio, fuerza y movilidad.

Sueño y descanso: Aunque el descanso se complica en esta etapa, establecer rutinas, evitar pantallas por la noche y crear un ambiente relajado puede marcar la diferencia.

Gestión del estrés: El estrés puede intensificar muchos síntomas. Encuentra lo que te funciona: respiración consciente, yoga, paseos, meditación… y dedica tiempo a ello. Es autocuidado, no egoísmo.


3. Apóyate

No se trata de aguantar. Si los síntomas afectan tu calidad de vida, hay opciones.

El problema es que muchas veces no sabemos por dónde empezar ni en quién confiar. De hecho, según una revisión científica publicada en Cell (2023), el 85% de las mujeres con síntomas de menopausia no recibe una terapia eficaz. Esto se debe, en parte, a la falta de formación específica en salud femenina durante la carrera de medicina.

Por eso, contar con apoyo especializado y cercano marca la diferencia. Olivia es una plataforma digital creada para mujeres como tú, que quieren vivir esta etapa con información, acompañamiento y herramientas reales. Ofrece planes personalizados y acceso directo a profesionales expertos en menopausia, todo en un solo lugar.

Porque no se trata solo de aliviar síntomas, sino de recuperar el control, sentirte bien y vivir esta etapa con plenitud.


4. Mentalízate

La actitud cuenta. Una mirada positiva hacia la perimenopausia no niega los desafíos, pero sí abre la puerta a vivir esta etapa como una oportunidad de reconexión, escucha y transformación personal.


Tú al mando de tu perimenopausia

Estar informada, ser proactiva y tomar acción es la mejor fórmula para vivir esta etapa con claridad, fuerza y bienestar.
La perimenopausia no tiene por qué vivirse en silencio, ni en soledad. Hablemos de ella, entendámosla y afrontémosla con todo lo que tenemos a nuestro favor.